Muchas veces nos llegan peritaciones sobre vulnerabilidades de los routers ADSL. La IP que tiene nuestra conexión a Internet en un momento determinado puede ser la única identificación electrónica de un delito, como puede ser la suplantación de identidad para mandar correos ofensivos a través de esa conexión para inculpar al propietario de la línea ADSL, entrar en los ordenadores del cliente, o bien, hacer transferencias con datos previamente adquiridos de terceros para que quede reflejada la IP que estamos usurpando para que el banco descargue la responsabilidad civil sobre el contratante de la línea ADSL vulnerada. Nosotros peritamos la ADSL, el router, las vulnerabilidades, las claves, la entrada de terceros y cualquier otro dato para defender la inocencia si procede del propietario de la ADSL.