Evitar los largos y costosos procesos judiciales se está empezando a solucionar mediante el recurso de la mediación para ciertos aspectos familiares como divorcios, herencias y otros de tutelas, etc. Toda mediación se basa en el principio de acuerdo entre las partes que tiene validez.
El proceso se establece con una lista de profesionales abogados o mediadores interesados y a partir de ahí se intenta conseguir una mediación. La finalidad es lograr resolver el conflicto mediante acuerdos equitativos, estables, justos y duraderos y, así, evitar en la medida de lo posible, la apertura de procedimientos judiciales o resolver los ya iniciados. Algunos de los conflictos que la mediación familiar puede resolver son:
– Las relaciones de los menores con sus tutores o parientes hasta el tercer grado de consanguinidad o afinidad – El ejercicio de la patria potestad, tutela o curatela.
– Conflictos derivados del régimen de visitas y comunicación de nietos con abuelos – Conflictos con familias adoptantes y adoptados o biológicos – Conflictos con familias acogedoras y acogidos
– Disolución de parejas de hecho
Además existen otras vías alternativas para conflictos civiles y mercantiles.
Puede ver más información en http://www.juntadeandalucia.es/organismos/igualdadsaludypoliticassociales/areas/infancia-familias/mediacion-familiar.html y en http://sermediador.com/mediacion-la-oportunidad-ante-una-crisis-familiar.