Un gabinete de abogados nos contrata porque tienen un cliente al que acusan de haber manipulado unas facturas después de pasarlas por el departamento de contabilidad y que quieren imputarlo en un delito penal. Al comprobar las facturas mediante un escaneo profundo se pasaron al departamento de peritaciones caligráficas. Resultó que existía una variación  imperceptible a simple vista de la densidad de la tinta en ciertas partes del documento. Se concluyó que la manipulación ocurrió después de sellar el documento en contabilidad. El informe fué de utilidad para el cliente.